Add your promotional text...
Y a todas estás qué es el cambio climático y el calentamiento global?
Juan Felipe Alzate
2/24/20263 min read
En las conversaciones públicas se suelen usar como sinónimos dos conceptos que no lo son: calentamiento global y cambio climático. Aquí no abordaré los temas desde lo semántico, sino de una diferencia que ayuda a entender lo que está ocurriendo y, sobre todo, lo que puede ocurrir.
El calentamiento global se refiere al aumento sostenido de la temperatura promedio del planeta, producto principalmente de la acumulación de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono y el metano, con sus inicios críticos en la revolucion industrial. Este fenómeno es medible, por ejemplo, el panel Intergubernamental sobre Cambio Climático ha documentado que la temperatura media global ya ha aumentado más de 1 °C respecto a los niveles preindustriales.
El cambio climático, en cambio, es el conjunto de alteraciones que se derivan de ese aumento de temperatura: cambios en los patrones de lluvia, mayor frecuencia de sequías, eventos extremos más intensos, deshielo acelerado, variabilidad más marcada entre temporadas húmedas y secas. El calentamiento global es la causa; el cambio climático es el sistema de efectos.
alentamiento global no se percibe como una gráfica ascendente en un informe técnico, sino en la duración inusual de los veranos, en la disminución sostenida de los caudales y en la presión creciente sobre las fuentes abastecedoras. Se manifiesta cuando las quebradas registran niveles críticos en temporada seca o cuando los embalses operan con márgenes más estrechos de seguridad. También se evidencia en precipitaciones concentradas en periodos cortos, lluvias más intensas que saturan el suelo en pocas horas y amplifican el riesgo de deslizamientos e inundaciones.
Los bajos caudales observados en años recientes no pueden atribuirse exclusivamente a episodios de El Niño. La variabilidad climática natural sigue presente, pero ahora actúa sobre un sistema atmosférico y oceánico más cálido. Ese aumento de temperatura modifica la dinámica hidrológica: incrementa la evaporación, reduce la humedad del suelo y altera los patrones de recarga de acuíferos. En un contexto más caliente, las sequías tienden a ser más intensas y prolongadas, y la recuperación de ríos y quebradas después de eventos extremos se vuelve más lenta. No se trata solo de menos lluvia; se trata de un sistema que responde de manera distinta porque su punto de equilibrio ya cambió.
El caso del Nevado Santa Isabel es ilustrativo. Su retroceso no implica que Pereira se quedará sin agua de manera inmediata, porque la regulación hídrica regional depende principalmente de páramos y bosques altoandinos. Pero el deshielo es un indicador físico del calentamiento global. Es la señal visible de que la temperatura promedio está modificando sistemas que tardaron siglos en consolidarse.
La quebrada San Juan y otras microcuencas del área metropolitana también reflejan esta tensión. Cuando los caudales disminuyen en temporada seca, la presión urbana se hace evidente. La demanda doméstica e industrial no se reduce al mismo ritmo que el agua disponible. Si a eso se suma la impermeabilización del suelo, la expansión urbana sobre zonas de recarga y la pérdida de cobertura vegetal, el sistema pierde capacidad de regulación.
El cambio climático no afecta solo a los ecosistemas; afecta a las personas. En las ciudades se traduce en mayor riesgo de racionamientos, en incremento de tarifas por necesidad de nuevas infraestructuras, en deslizamientos asociados a lluvias intensas, en afectaciones a la salud por olas de calor. Para los agricultores implica ciclos productivos más inciertos. Para los municipios significa mayor presión fiscal para atender emergencias.
La diferencia entre calentamiento global y cambio climático es conceptual, pero sus efectos son concretos. El primero aumenta la temperatura del sistema; el segundo altera la estabilidad de ese sistema. En territorios andinos como el nuestro, donde el agua depende de equilibrios entre montaña, bosque y ciudad, cualquier alteración acumulada tiene consecuencias.
En conclusión se trata de comprender que el clima ya no es una variable estable sobre la cual planificar. Si el calentamiento global continúa, el cambio climático intensificará los extremos. Y si las ciudades siguen creciendo sin integrar esa realidad en su ordenamiento territorial, los impactos no serán sorpresivos; serán previsibles.
La pregunta no es si Pereira siente el cambio climático. La pregunta es si está incorporando esa evidencia en sus decisiones.
Sostenibilidad
Conservamos, educamos y promovemos el medio ambiente.
Reforestación
Conservación
contacto@nuestrolegadodebeserverde.org
© 2025. All rights reserved.